lunes, 27 de septiembre de 2010

Rituales Domingueros

Recuerdo muy bien algunos rituales de Domingo en la mañana. Don Salvador, un hombre grande de cabello blanco usaba sombrero y era el encargado de llevarnos el periódico a la casa (El Heraldo de Chihuahua) nos despertaba bien temprano como a las 6:00 am y a mi madre le caia en las muelas eso, pero pues a el no le importaba, era su trabajo.

Mas tarde venia la camioneta del pan, una Chevrolet Cheyenne azul como de los 50's de la Panadería La Flor de Aldama, estaba ubicada en la calle Victoria y bulevard Diaz Ordaz, excelente pan en verdad, y como mis papas no se habían despertado aún, pues eramos mis hermanos y yo quienes escogiamos el pan.

Mi hermana la mayor le gustaban las esponjas, a mi hermano le gustaban los polvorones blancos, con azucar glass encima, o los polvorones de tres colores, el mío es y sigue siendo, una empanada rellena de azucar y con azucar espolvoreada por fuera, me fascinan hasta la fecha, ya no las hacen igual.

Mas trade, y a una hora razonable, despertaba mi madre, quien despues de besarnos y abrazarnos o a veces regañarnos por los estropicios que hace uno de pequeño, cuando el gato no está los ratones se divierten, iba a la cocina y empezaba el desayuno. Las opciones no eran muchas, casi siempre eran las mismas, pero no importaba. Avena que por cierto a mi no me gustaba (No se por que?) o maicena que era mi preferida, o algunas veces hot cakes , waffles o tostadas francesas las cuales me comía con singular alegria con mucha miel de maple, en ese tiempo no me gustaba la miel de abeja (insisto no se por que necedad de niño)

Los domingos de niño eran particularmente aburridos, será por el día? no lo sé, pero entonces nos poniamos a jugar, hasta la hora de la comida, en la cual mi padre, que como todo patriarca de la epoca, nos llevaba a comer fuera. Las opciones que me gustaban mucho la comida china del Shanghai, los tacos de La Parrilla, la Paella de El Mexico Español, a veces a la Ostioneria el Monge, o a la Rueda un restaurante Argentino con las empanadas de carne y la salsa chimichurri.

Despues de eso, ibamos a comprar dulces, la azucar cristalizada, los sugus, las lagrimitas, chocolate presidente y garapiñados, que mi papa repartía entre nostros(para que no se acabaran tan pronto) sabiendo que un dulce para un niño, es como darle una sola copa a un alcoholico, simplemente no es suficiente. Despues, ibamos a La Prensa a comprar El Heraldo de Mexico, El Excelsior, La Revista Siempre y en ocasiones, Los Agachados o Los Supermachos de Rius que a mi padre le gustaba mucho leerlos, y a mi, preferia ya fuera La Revista Duda de temas paranormales, o Dimension que trataba temas de Rock. Disfrutaba ademas, las Fabulas Panicas de Alexandro Jodorowski, las que encontraba particularmente fascinantes. Despues de leer el periodico dormia su siesta de una hora.

Despues de la siesta, ibamos a dar la vuelta en el carro, por toda la ciudad, era muy pequeña en ese entonces, y a veces ibamos a helados Velvet 12 sabores o a La Luz del Día a comprar nieve, y seguimamos el viaje en auto por la ciudad, recuerdo lo que nos peleabamos los tres por ir en ventana, siempre era el mismo problema, mi hermana la mas chica, iba en los brazos de mi madre asi que no se procupaba mucho por eso.

Ya de noche, en veces mi madre cocinaba algo sencillo como tortas de huevo con chorizo, o con chile tomate y cebolla, o tambien comiamos tortas de La Rana, cuyo dueño era el Sr. Baca (QEPD) mi favorita era la de pierna, y ahi terminaba un domingo típico de la familia.

Con el tiempo, empezo a llegar Permanencia Voluntaria en el canal 5 en donde daban tres peliculas por lo menos durante el día y empezamos a sacrificar los paseos dominicales por quedarnos a ver television, hasta la fecha creo fue un error.